Noticias falsas en tiempos de pandemia: ¿cómo evitarlas?

Frente a la crisis mundial y el pánico, el contenido falso no se ha hecho esperar y lo único que logra es crear un mayor estrés en el público. Le enseñamos cómo evitar este contenido.

Además de los efectos que ha tenido en la salud pública y en la economía global, la pandemia de COVID-19 también ha tenido repercusiones graves en el área de las comunicaciones y la información. La verdad es que, ante lo nuevo y desconocido de esta situación, el público busca respuestas, y estas ansias de respuestas dan pie a la creación de contenidos capciosos y malintencionados que no hacer más que empeorar la situación.

Solo basta que un dato sobre el virus salga para que dé la vuelta entera al mundo en minutos; y con tantos medios y fuentes disponibles para replicarse, es difícil saber qué es cierto y qué no. La proliferación de medios y de canales informativos en el mundo actual, y sobre todo de grandes organizaciones dedicadas a las “fake news”, llevaron este fenómeno a otra escala, cuya dimensión y cobertura han causado una larga lista de daños y, en muchos casos, han agravado algunos de los más devastadores efectos de la pandemia.

Desde el inicio de la pandemia, la Red Internacional de Fact-Checking (IFCN por sus siglas en inglés) detectó una explosión de información falsa y desinformación a través de textos, fotografías, videos y audios. La gravedad de este fenómeno hizo que la IFCN creara la “Alianza de Fact-Checking para el coronavirus”, conformando equipos que se dedican completamene a buscar y desacreditar contenidos falsos. Dicha alianza integra 88 organizaciones en 74 países, trabaja en 43 idiomas y ha publicado hasta la fecha más de 5.000 engaños, algo sin precedentes en el mundo.

Estos informes de la IFCN están disponibles en la red en tiempo real e ilustran que algo que facilita y alienta la proliferación de “fake news” es, precisamente, la falta de información confiable. La COVID-19 es muy reciente y muchos de sus componentes son todavía enigmáticos, por lo que las bases de datos de la Organización Mundial de la Salud y de los centros públicos y privados de investigación evolucionan permanentemente y están lejos de ser la respuesta definitiva que necesitamos.

El papel de las plataformas digitales

Una de las principales vías por las que más informaciones falsas circulan es la mensajería instantánea. Desde el inicio de la crisis del coronavirus, cadenas, bulos y fotografías manipuladas han circulado a toda velocidad a través de WhatsApp. Esto ha llevado a la compañía a tener que tomar medidas drásticas para tratar de frenar esta proliferación.

La utilización del reenvío es frecuente en la propagación de este tipo de informaciones. Por este motivo, WhatsApp ha decidido establecer un límite de los mensajes reenviados. El reenvío solo se permitirá una vez ante una misma información por grupo o chat individual. Esto permitirá que no se formen largas cadenas de reenvíos y tratando de poner trabas a los bulos.

Por otro lado, las redes sociales también son un foco para la circulación de noticias falsas, por lo que diversas plataformas sociales han tomado medidas para frenar la proliferación de informaciones engañosas para el público:

· Facebook: desde hace tiempo, se ha implementado una política en Facebook en la que eliminan post con informaciones falsas, tales como curas o tratamientos milagrosos, entre otros. Facebook utiliza todavía su red de socios de verificación de datos para aclarar bulos en diferentes idiomas. De esta forma, aquellas informaciones que resultan dudosas reducen su alcance y muestran etiquetas de advertencia.

· Instagram: una de las principales medidas de esta red ha sido a través de su buscador, en el que, al buscar la palabra “coronavirus”, recomiendan seguir perfiles oficiales donde obtener los mejores datos sobre el tema. Además, dejará de recomendar contenido relacionado con esta temática, a excepción de entidades oficiales, y prohibirá anuncios engañosos de productos relacionados con el COVID-19. 

· TikTok: esta red social tan de moda entre los más jóvenes se ha convertido en la mejor arma de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A través de su perfil, se dedican a combatir y desmentir los bulos que circulan en redes.

· Twitter: al igual que Instagram, Twitter a través de su buscador también recomienda cuentas oficiales para seguir la información veraz acerca del tema. Además, han reconocido que han eliminado tuits de contenido engañoso y que, a través de su tecnología de machine learning, tratan de detectar comportamientos sospechosos.

El esfuerzo de la IFCN y los medios digitales representan un aporte valioso y esperanzador no solo para enfrentar el fenómeno coyuntural, pero también es importante llamar a la población a tomar conciencia y no compartir aquellas noticias de fuentes dudosas o de las que desconfíen.

Es cierto que nada ni nadie volverán a ser iguales después de esta pandemia y combatir la información falsa es sumamente importante para llevar el foco a otros procesos vitales, como la búsqueda de la vacuna o el remedio a la enfermedad, cosas que exigen prudencia extrema, rectitud y transparencia en la información.

Líneas de atención COVID-19 Santander: https://coronavirus.santander.gov.co/?page_id=3754

Fuentes: Aika / El nuevo siglo

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